Compromiso Nutricional
Una apuesta por la salud y el bienestar
Los helados y los niños
La presencia de la leche es el principal argumento para integrar los helados en la alimentación de los niños. No obstante, también pueden establecerse diferencias nutricionales entre los helados por el contenido y el tipo de grasa incorporada.
Los helados de leche pueden contribuir positivamente a las necesidades nutritivas de los niños, siempre y cuando se integren en su alimentación en unas porciones de consumo ajustadas a su necesidades.
En definitiva, los valores positivos de los helados de leche para los niños son, al igual que para los adultos, su contenido en proteínas de alto valor biológico y en calcio biodisponible.
FUENTE: "El libro blanco de los helados", VVAA. Semfyc ediciones, 2004.
¿Qué es lo que convierte el helado en un alimento tan nutritivo?
- El calcio:
- Los helados que contienen leche son una buena alternativa para contribuir al aporte dietético de calcio, especialmente en la infancia, adolescencia, gestación y lactación y también en personas de edad avanzada.
- Las proteínas:
- Las proteínas tienen una función estabilizadora, de defensa y de regulación de funciones metabólicas de nuestro organismo.
- Las vitaminas:
- El aporte depende de la cantidad de leche y huevo del helado. Los de crema o leche y ciertos postres helados, aportan vitaminas solubles en grasa o liposolubles (A y D). También destaca la vitamina B2 o rivoflabina.
- Los glúcidos:
- Los glúcidos son mayoritariamente azúcares. Son beneficiosos para la flora intestinal y favorecen la absorción del calcio.
- Las grasas:
- Son fundamentalmente las derivadas de la leche o de las grasas vegetales. Nuestros helados de crema o leche contienen entre un 2,5% -8% de grasa láctea y los helados cuya base es el agua no contienen grasas.
- El sodio:
- Los helados se pueden integrar en la dieta de personas que deben controlar la ingesta de sodio, ya que contienen niveles siempre inferiores a 70mg / 100g.
- El valor energético medio:
- Tomar helados es una forma agradable de consumir nutrientes de alto valor biológico. La aportación oscila entre 150 y 300 kilocalorías/100 gramos.
- Apetitoso, refrescante y fácilmente digerible:
- El helado puede constituir una agradable integración alimentaria para niños inapetentes e incluso personas adultas que tienen problemas de masticación.
¿Cómo integrarlo en la alimentación infantil?
Tradicionalmente los helados son consumidos como postre de las comidas y también como merienda. Estos usos son los más adecuados desde una perspectiva dietética.
No ocurre lo mismo con el "picoteo" entre horas que también se da con los helados y que es una práctica que, en términos generales, resulta poco recomendable nutricionalmente por el riesgo que implica el hecho de modificar en negativo el equilibrio nutricional.
FUENTE: "El libro blanco de los helados", VVAA. Semfyc ediciones, 2004.